Usuario anónimo ¿Quieres tener tu propio blog?
Crear blog gratis en OboLog

El evangelio de Juan único y diferente.

viernes, 13 de noviembre del 2009 a las 21:34

 

Juan Un evangelio diferente y único



El dia de Hoy dar inicio a un estudio exasustivo de uno de los 4 Evangelios, estoy hablando el Evangelios Segun El Apostol San Juan, el apostol de Amor.

Desde luego, los cuatro Evangelios son uno y hay perfecta consonancia entre ellos, pero el Evangelio según Juan es diferente y único. No es una biografía de Cristo, sino una selección de sus señales, obras y enseñanza, junto con el testimonio de muchas personas, que confirman que El es el Hijo de Dios (Dios el Hijo).

Los cuatro Evangelios registran el ministerio de Jesucristo, y concluyen con la narración detallada de su muerte, sepultura y resurrección. Fueron escritos para producir la fe salvadora en Cristo, como Juan afirma con toda claridad (20:30, 31). En lugar de repetir los detalles del nacimiento de Jesús de una virgen, Juan escribe un prólogo solemne que enfáticamente afirma la Deidad de Cristo (1:1-18).

Los Sinópticos(Mateo,Marcos y Lucas) enfatizan la obra de Jesús en Galilea, mientras que Juan se concentra en su enseñanza y obra en Judea y en Jerusalén. La lectura de los Sinópticos no revela cuánto tiempo duró el ministerio de Jesús, pero Juan se refiere a las sucesivas Pascuas para marcar su duración. Es probable que la fiesta de Jn. 5:1 fue otra Pascua y si así fue, el ministerio de Jesús duró más de tres años.

Juan no repite los milagros de echar fuera demonios y de limpiar a los leprosos, pero registra algunos milagros omitidos por los otros: la sanidad del paralítico de Betesda, la sanidad del hombre que nació ciego, y la resurrección de Lázaro. No sólo omitió el nacimiento de Jesús de una virgen, sino también las tentaciones (Mat. 4), la transfiguración, la institución de la cena del Señor, y su agonía en Getsemaní.
 
 
Sólo Juan narra los discursos de Jesús con Nicodemo y la mujer samaritana, y los discursos sobre el pan de vida, el Buen Pastor, la Vid y los sarmientos, los dichos "Yo soy", la explicación detallada de la venida (y el propósito de la venida) del Espíritu Santo.

Juan es el que nos dice que Cristo vino para revelar al Padre y que, por eso, el ver a Jesús era ver al Padre (8:19; 12:45; 14:9). Juan nos dice que Cristo era igual a Dios (5:18) y que debemos honrarle como honramos al Padre (5:23).
 

El autor
 

Afirmamos con toda confianza que el apóstol Juan, hijo de Zebedeo, era el autor del cuarto Evangelio. Los Sinópticos dicen que los hijos de Zebedeo eran pescadores, y que Jesús los llamó para ser sus apóstoles y les dio el apodo de "Hijos del trueno" (Mar. 3:17). En tres ocasiones Jesús escogió a estos dos -- junto con Pedro -- para acompañarle (cuando levantó a la hija de Jairo, cuando fue al monte para ser transfigurado y cuando estuvo en Getsemaní).
 

Jn. 21:24 dice, "Este es el discípulo que da testimonio de esta cosas, y escribió estas cosas". ¿Cuál de ellos? "Volviéndose Pedro, vio que les seguía el discípulo a quien amaba Jesús, el mismo que en la cena se había recostado al lado de él, y le había dicho: Señor, ¿quién es el que te ha de entregar?" (21:20). Es muy obvio que el que "escribió estas cosas" es "el discípulo a quien amaba Jesús".
 
 
Este versículo confirma que "el discípulo a quien amaba Jesús" era uno de los apóstoles (porque los doce apóstoles estuvieron con Jesús en la última cena), y seguramente si era "el discípulo a quien amaba Jesús", era uno de los tres escogidos, Pedro, Santiago y Juan, Mat. 17:1; 26:37; Luc. 8:51.
 
 
Al hablar de los otros apóstoles Juan especifica el nombre de ellos; por lo tanto, la única conclusión lógica es que esta descripción se puede aplicar sólo a él. Juan se refiere a sí mismo seis veces en este libro como "el discípulo a quien amaba Jesús" (13:23-26; 19:25-27; 20:2-10; 21:7; 21:20-23; 21:24). El autor del libro y Pedro eran íntimos amigos (1:41; 13:24; 18:15; 20:2; 21:7; Hech. 3:1; 8:14)
 

El Propósito del Evangelio de Juan
 

Juan nos dice explícitamente por qué escribió este libro (20:30, 31). Para producir fe en Cristo Juan presenta el testimonio de Juan el bautista, el testimonio del Padre, el testimonio de las obras de Cristo, el testimonio de las Escrituras (el testimonio de Moisés), el testimonio de amigos (discípulos), el testimonio de enemigos, y aun el testimonio de los neutrales y confusos, para convencer al lector sincero (Luc. 8:15) de la Deidad de Cristo.
 

Escoge siete señales para producir fe en Cristo (2:1-11, Jesús convierte el agua en vino; 4:43-54, sana al hijo de un noble; 5:1-18, sana al paralítico de Betesda; 6:1-13, alimenta a los cinco mil; 6:19, anda sobre el mar; 9: sana a un ciego de nacimiento; 11: levanta a Lázaro de entre los muertos).
 

Desde luego, el milagro más estupendo de todos fue la resurrección de Cristo mismo de entre los muertos el tercer día como El había dicho (y como las Escrituras habían dicho). Los cuatro Evangelios dan amplia evidencia de este milagro que es la base de nuestra fe y esperanza en cuanto a nuestra salvación y nuestra propia resurrección.
 

Pero Juan convence al lector no sólo por medio de los hechos (señales, obras) de Jesús, sino también por medio de su maravillosa enseñanza: p. ej.,
(1) Cristo es la vida ("En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres", 1:4, y registra mucha enseñanza de Cristo sobre la luz y las tinieblas;
(2) "la gracia y la verdad vino por medio de Jesucristo" (1:17);
(3) "el agua que le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna" (4:14);
(4) "Yo soy el pan de vida; el que a mi viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás" (6:35);
(5) "Yo soy la puerta de las ovejas ... Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas" (10:7, 11);
(6) "Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá" (11:25);
(7) "Yo soy el camino, la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí" (14:6);
(8) "Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador ... vosotros los pámpanos" (15:1, 5).
 
 
¿Qué es lo que el hombre necesita? Vida, luz, salvación, dirección, alimento espiritual, y la resurrección en el día final. Verdaderamente ¡Cristo suple todas las necesidades del hombre!.

"Yo soy el camino, la verdad y la vida" (14:6). Verdaderamente Cristo es el camino a Dios, y no hay otro. Aquí en este libro -- como también en los Sinópticos y en el resto del Nuevo Testamento -- Cristo revela ese camino (Heb. 10:19, 20). Desde 1:29 y 3:16 y hasta el fin del libro Juan revela a Cristo como nuestro único Salvador ("nadie viene al Padre sino por mí"). Aun los samaritanos dijeron, "sabemos que verdaderamente éste es el Salvador del mundo, el Cristo" (4:42).
Bendiciones..
 
Enrique

Jesús es Dios él te está esperando hoy.

viernes, 13 de noviembre del 2009 a las 21:31

 

Jesus es Dios, (Juan Cap 1:1-18)





Iniciamos con el estudio de Juan verso a verso.




Recordemos que el proposito del estudio del Libro de Juan es: Identificar a Jesús como el Cristo, el Hijo de Dios, través de sus características para que creyendo tengamos vida en su nombre, (Jn 20:30-31)


 


1. El Cristo eterno (1-5)


El Verbo=Logos, conocimiento supremo para los griegos, Palabra para los judíos. En este maravilloso término escogido por el Espíritu Santo para ser usado por Juan, Dios provee de una revelación completa acerca de la preexistencia y la deidad de Jesucristo.


 


Cuando el mundo empezó a existir, la Palabra ya existía; y la Palabra estaba con Dios; y la Palabra era Dios. Esta Palabra estaba en el principio con Dios.



El principio de evangelio de Juan tiene tal importancia y profundidad de sentido que debemos estudiarlo casi versículo por versículo. La gran idea de Juan es que Jesús no es sino la Palabra creadora, vivificadora e iluminadora de Dios, y la Razón de Dios que sostiene el mundo, que ha venido a la Tierra en forma humana y corporal.


Observamos una revelación ascendente:

a) En el principio era el Verbo
Cuando la Biblia menciona “en el principio” se refiere antes de la creación de todas las cosas, es decir, antes de la creación de los cielos, de la tierra y todo lo que en ella hay. Antes Jesús, el verbo, ya existía.


La gran idea de Juan es que Jesús no es sino la Palabra creadora, vivificadora e iluminadora de Dios, y la Razón de Dios que sostiene el mundo, que ha venido a la Tierra en forma humana y corporal


b) Era con Dios
También vemos que el verbo “era con Dios” (vers 3), cuando participa en la creación de todas las cosas y se enfatiza (sin ambigüedades), que nada fue creado sin él.


Siempre ha habido la más íntima conexión entre Jesús y Dios. Eso quiere decir que nadie nos puede decir cómo es Dios, cuál es la voluntad de Dios para nosotros, cómo son el amor y el corazón y la Mente de Dios nada más que Jesús.


c) Era Dios

Acerca de su deidad la Palabra es clara cuando nos dice que no solamente el verbo estaba con Dios, sino que era Dios mismo. (Jn 10:30-33)(Jn 8:56-59).


Escuchemos ahora al Espíritu Santo hablando a través de Pablo de la identidad de Jesús (Rom 9:5)(Col 1:15-16).


El concepto de la deidad de Cristo se hará muy extenso a lo largo del estudio del evangelio de Juan.

Observando estos pasajes vemos que los judíos no podían mal entender a Jesús cuando este claramente les dejaba saber a través de sus atributos que el era Dios. El delito que encontraron en Jesús fue su identidad.


El versículo 4 nos revela también que el verbo es el portador de la vida espiritual (zoe) por lo tanto recibir a Cristo es el principio de recibir esa vida (Ef 2:1-5)(1Jn 5:12)(Jn 3:36). El vers 5 nos dice que la luz en las tinieblas resplandece y las tinieblas no prevalecen contra ella.


2. El Cristo anunciado (6-8)

Juan el Bautista constituye el primero de 7 testigos que aparecen en el evangelio de Juan, dando testimonio de la encarnación de Dios en Cristo. Es increíble que la luz que resplandece en las tinieblas y que debería ser vista de una manera natural tenga que ser testificada por un hombre en este caso Juan el bautista y esto debido a nuestra ceguera espiritual para ver la luz. (Juan 9:39-41). Solo aquellos que reconocen su ceguera espiritual reciben el testimonio de la luz.


En estos versículos también se hace mención al propósito de quienes hemos sido llamados por Cristo a ser sus testigos. No somos la luz, hemos venido a dar testimonio de la luz.


3. El Cristo rechazado (9-13)

Lo primero que llama nuestra atención en el vers 9 es que Jesús no es el reflejo de una luz superior, es la fuente de luz, ya que aquí se le llama la luz verdadera. También observamos que esta luz tiene la capacidad de alumbrar a todo hombre, dejando la responsabilidad de poder ser alumbrados a la disposición del corazón de cada persona.

No obstante de que el mundo por El fue hecho, y que cada rincón de este mundo nos da testimonio de la presencia de su amor, el mundo y aun los suyos la rechazaron por no convenir a sus intereses egoístas.(Mt 21:33-46).


De la misma manera cuando el día de hoy, nosotros le negamos al Señor autoridad sobre cualquier área de nuestra vidas, estamos gritando “crucifíquenle”.


4. El Cristo recibido (vers 12-13)


Estos versículos nos revelan que para poder recibir la paternidad de Dios sobre nuestras vidas, como sinónimo de vida espiritual necesitamos aprovechar la oportunidad de su revelación recibiéndolo y creyendo en su nombre., esto nos ayuda entender que no todas las personas son hijos de Dios como muchos piensan, sino solamente aquellos que :


a)Le reciben haciéndole su Señor y ciñéndose a su voluntad expresada en las Escrituras (Hechos 2:41)


b) Creen en su nombre, esto es confían en el poder de su salvación, (Jesús = Salvador). Y si necesito un salvador, es porque reconozco que soy pecador.


El versículo 13 nos dice que esta revelación no esta limitada a un linaje especial, ni aun a la voluntad de ningún hombre, sino que esta reservada a la voluntad de Dios. (Rom 9:16)(Jn 6:44)


5. El Cristo encarnado (14-17)

(2Jn 7)(1jn 4:1-3)
Es importantísimo que recibamos la revelación de este fundamento en nuestra fe (1 Tim 3:16).

También añade Juan que ha sido vista su gloria (Lc 9:28-35),lleno de gracia y de verdad. Notemos que la suma de la gracia y la verdad dan como resultado la salvación.


Dios no trata con nosotros en base a su justicia, si esto fuera así, ninguno de nosotros tendríamos oportunidad. Es en base a su gracia revelada, a la que debemos responder recibiendo la verdad, por lo tanto gracia otorgada, mas verdad recibida=salvación.


“gracia sobre gracia” no solo somos salvos por gracia (Ef 2:8-9) sino somos sostenidos durante toda nuestra existencia por esa misma gracia (Rom 5:2).


6. El Cristo revelado (vers 18)


La condición para poder tener una relación correcta con el Padre, es conocer al Hijo. (Mt 11:27)(Jn14:6)(1 Tim 2:5)

Bendiciones

Enrique

Un reflejo en el Desierto: Juan el Bautista.

viernes, 13 de noviembre del 2009 a las 19:21

 

Un reflejo en el Desierto (Juan 1:19-28)


En esta ocacion reflexinaremos en este pasaje que nos habla acerca de la funcion de Juan el Bautista, mostrandonos el propósito que tenemos en este mundo tomando como modelo su vida.
Es fácil comprender porqué guía el Espíritu Santo a Juan el apóstol a incluir este material del testimonio de Juan el Bautista en su evangelio, ya que su inclusión concuerda con el propósito principal del mismo declarado en (Juan 20:30-31). Este testimonio de Juan el Bautista es el primero de 8 declarados como concluyentes en este evangelio.
1. (1:34) Juan el Bautista
2. (5:36) Las obras de Cristo
3. (5:37) El Padre
4. (5:39) Las Escrituras
5. (8:14) El Hijo
6. (15:26) El Espíritu Santo
7. (15:27) Los Cristianos
8. (21:24) El Apóstol Juan
Jua 1:19 Este es el testimonio de Juan, cuando los judíos enviaron de Jerusalén sacerdotes y levitas para que le preguntasen: ¿Tú, quién eres?

En Jerusalén, los sacerdotes y levitas eran líderes religiosos de respeto. Los sacerdotes servían en el templo y los levitas los ayudaban. Los líderes que iban a ver a Juan eran fariseos (1.24), un grupo que Juan el Bautista y Jesús criticaban con frecuencia.
Muchos obedecían superficialmente las leyes de Dios para parecer piadosos mientras que, en lo profundo de sus corazones, estaban llenos de orgullo y avaricia. Los fariseos creían que sus tradiciones orales eran tan importantes como la Palabra inspirada de Dios. Si desea más información acerca de los fariseos, véase los datos que se ofrecen en Mateo 3 y Marcos 2.

Estos líderes vinieron a ver a Juan el Bautista por varias razones:
(1) Su tarea como guardianes de la fe los motivó a investigar cualquier mensaje nuevo (Deu_13:1-5; Deu_18:20-22).
(2) Trataban de averiguar si tenía las credenciales de un profeta.
(3) Juan tenía un grupo considerable de seguidores y su número crecía. Tal vez estaban celosos y querían ver por qué este hombre era tan popular.
Los ritos de purificación bautismales, no eran algo desconocido para los judíos de aquel tiempo, sobre todo para los sacerdotes y levitas, ya que ellos solían ser quienes los aplicaban al pueblo siguiendo las ordenanzas del libro de levítico. Es por eso que el verse invadidos en un derecho que les correspondía solo a ellos y al escuchar que todos salían para ser bautizados por un tal Juan el Bautista (Mt 3:5-6) tuvieron que ir a preguntarle “Tu quien eres?”.

Tenemos que entender también, que los judíos que aceptaban el bautismo de Juan estaban admitiendo que habían sido como ‘gentiles” y necesitaban llegar a ser el pueblo de Dios de manera genuina, es decir interiormente.
Jua 1:20 Confesó, y no negó, sino confesó: Yo no soy el Cristo.
Jua 1:21 Y le preguntaron: ¿Qué pues? ¿Eres tú Elías? Dijo: No soy. ¿Eres tú el profeta? Y respondió: No
 
1. Quien sabe su propósito y su función jamás titubea:
“Confesó y no negó, sino confesó.”
 
2. ¿Qué quiere decir Juan con sus respuestas negativas?
¡ –No soy- No soy – No ¡

Respuesta: (Jn 1:8), No se trata de mi, no soy la luz, no soy nada especial.
Vemos el gran ejemplo de Juan, al verse cuestinado por los religiosos en ese momento, su respuesta fue muy clara y contundente...el no era el ungido., si no lo contrario vemos su postura de no protagonizar..., le dio toda la honra y la gloria a Jesus, y No como muchos pastores, lideres y religiosos de hoy en dia...que buscan solo brillar ellos y ser los portagonistas en la plataforma.

Jua 1:22 Le dijeron: ¿Pues quién eres? para que demos respuesta a los que nos enviaron. ¿Qué dices de ti mismo?
Jua 1:23 Dijo: Yo soy la voz de uno que clama en el desierto: Enderezad el camino del Señor, como dijo el profeta Isaías.
Jua 1:24 Y los que habían sido enviados eran de los fariseos.
Jua 1:25 Y le preguntaron, y le dijeron: ¿Por qué, pues, bautizas, si tú no eres el Cristo, ni Elías, ni el profeta?
 
Vers 22-25 “Qué dices tú de ti mismo”
La respuesta de Juan el Bautista es muy sencilla, lo cual nos demuestra una vez mas su postura de sencilles y humildad.
El solo contesto diciendo:
- Voz ( resonancia) el solo era un instrumento mas.
- Uno (cualquiera) nadie especial, osea pone a un lado su persona, esto me recuerda aquel pasaje que dice: Jua 3:30 Es necesario que él crezca, pero que yo mengüe.
- Clama (grita) osea alguien cumpliendo con el proposito por el cual fue escogido y llamado.
- Desierto (mundo) el sistema de valores de este siglo que ofrece oasis pero todas las cosas son alucinativas.
- Enderezad (Arrepientance y creean)
- Señor ( Jesucristo) siempre reconocio quien era el el dueno de su vida.

Como podemos observar en los versículos 24-25, no era cualquier persona la que lo interrogaba sino los intérpretes de la ley y el tono era bastante amenazador:

“¿porqué, pues, bautizas, si tú no eres el Cristo, ni Elías, ni el profeta?”
“Yo bautizo con agua” (Hech 19:3-4)

a) Arrepentimiento al pueblo de Israel que preparara el camino (vers 31)
b) Para que identificaran que el Mesías que habían estado esperando era Jesús el Cristo.

“En medio de vosotros está uno a quien vosotros no conocéis.” Tan cerca y tan lejos (Ro 8:10-13)
 
 
Jua 1:26 Juan les respondió diciendo: Yo bautizo con agua; mas en medio de vosotros está uno a quien vosotros no conocéis.
Jua 1:27 Este es el que viene después de mí, el que es antes de mí, del cual yo no soy digno de desatar la correa del calzado.
Jua 1:28 Estas cosas sucedieron en Betábara, al otro lado del Jordán, donde Juan estaba bautizando.

“Después de mi”
Cronológicamente y ministerialmente (Lc 1:34-36)(Mt 3:13)
Desatar las sandalias del señor o dueño era una tarea de los siervos o esclavos. Los discípulos hacían favores y servicios a sus maestros (Gá 6:6), pero el desatar las sandalias era considerado un trabajo humillante. Juan expresa que él no es digno de hacer aun tal trabajo, porque el que viene después de él, viene en majestad y gloria.

Juan el Bautista manifestó que no era digno ni de ser esclavo de Cristo. Sin embargo, en Lucas 7:28 Jesús dijo que Juan fue el más grande de los profetas. Si una persona como Juan se siente indigno de ser esclavo de Cristo, ¡cuánto más nosotros debiéramos deponer nuestro orgullo para servir a Cristo! Cuando entendemos de veras quién es Cristo, nuestro orgullo y prestigio desaparecen.
“Antes de mi”
En armonía con Juan el apóstol acerca de la preexistencia de Jesucristo.
Pero sobre todo en un sentido de superioridad “superior a mi”.

La opinión de sus enemigos
El efecto de su testimonio en la opinión de sus enemigos (Marcos 6:14-28)

La opinión de Jesús
El efecto de su testimonio en la opinión de Jesús (Mt 11:7-15)


No cabe duda alguna, Juan el Bautista fue único. Vistió en forma rara, se alimentó con cosas extrañas y presentó un mensaje poco usual a los habitantes de Judea que salieron a su encuentro en regiones desoladas.

Sin embargo, Juan no intentaba buscar provecho personal con su peculiaridad. En cambio, se propuso obedecer. Sabía que tenía un papel específico que cumplir en el mundo: anunciar la venida del Salvador, y puso todas sus energías para cumplir esta tarea. Lucas nos dice que Juan estuvo en el desierto cuando recibió la palabra de Dios.
Bendiciones
Enrique

Limitaciones que tiene la ley.

viernes, 13 de noviembre del 2009 a las 18:35

Miniatura de las Tablas de Moisés. Biblia de Alba de Mosé Arragel (siglo XV)

Lección No. 7

Tema: Limitaciones de la ley

Por más de 2.500 años la humanidad vivió sin alguna ley escrita. La ley escrita en tablas de piedra fue dada por Dios por medio de Moisés a los hijos de Israel en Sinaí.

Adán, Noé, Abraham, Isaac y Jacob no supieron nada sobre esta ley escrita en las tablas de piedra. Ellos estaban bajo otra ley, la ley de la conciencia. Tan pronto Adán pecó el vino al conocimiento de esa ley de la conciencia. Antes de la caída, el hombre no conocía maldad pero tan pronto pecó su conciencia lo acusó de inmediato y "se escondió de Dios". Vea Génesis 3:5.

"conoceréis el bien y el mal". Tan pronto cae el hombre se siente culpable y trata de esconder su desnudez y evitar el encuentro con Dios. Aunque no había ley de la conciencia. Esa conciencia de lo bueno y lo malo es posesión universal de todos los hombres. No existe pueblo o tribu sobre la faz de la tierra, no importa cuan poco civilizado sea, que no sepa que es malo robar, matar, adulterar, etc. La conciencia enseña al hombre que estas cosas son malas sin necesidad de ley alguna; así lo establece Pablo en Romanaos 2.14 (habla de esa ley de la conciencia). Pablo no habla aquí de la ley de Dios escrita en el corazón de los gentiles, pero si de la obra de la ley (la cual obra en condenación). La conciencia condena al hombre y por esa conciencia será juzgado. El hombre pues estuvo 2.500 años bajo esa ley antes de que Dios diera su ley escrita en Sinaí. Véase Gálatas 3:17 . Es evidente que una ley " de la conciencia" es una guía poco confiable para el hombre ya que ésta sólo le acusaba cuando le fallaba a su prójimo ( al mentir, robar, matar, etc.); pero la conciencia no podía enseñar al hombre su deber para con Dios ( por ejemplo, los primeros cuatro mandamientos), para esto se necesitaba una revelación superior a la conciencia. ¿cómo podía saber el hombre que era malo servir a otros dioses cuando no había ley que lo prohibiera, y peor aún, si no se conocía al verdadero Dios? ¿Cómo podía saber que era malo adorar ídolos si no había sido prohibido? ¿Cómo podrían los gentiles quienes no tenían la Palabra de Dios saber que era malo tomar el nombre de Dios en vano? Ellos ni siquiera conocían el nombre del verdadero Dios! ¿Cómo sabrían sobre violación de un sábado que no conocían y que no fue dado hasta el Sinaí? Todo esto antes referido no podía revelarlo conciencia alguna. La conciencia es algo flexible; más aún, la conciencia no es un guía confiable, ya que la conciencia varía según los individuos. La conciencia le permite a algunos hacer algunas cosas que son consideradas malas y perversas por otros. Además, la conciencia se puede embotar, nublar, debilitar, entorpecer, etc. El Señor permitió a los gentiles vivir bajo esa ley de la conciencia y serán juzgados por ella. Serán responsables por lo que sabían, no por lo que no sabían.

Bajo el régimen de la conciencia no se podía progresar, así que cuando Israel sale de Egipto, Dios le da una nueva revelación contenida en la ley de los mandamientos, leyes, ordenanzas y preceptos para revelarles la terrible maldad del pecado. Esto pues fue el inicio de la ley, es decir, cuando quedó claro que la flexible y elástica conciencia del hombre no podría mostrarle su terrible situación ante Dios. Sobre la pregunta de Pablo en Gálatas 3:19, notamos que la ley fue dada por un periodo de tiempo, es decir era de carácter provisional. ¿De qué sirve la ley? La Biblia da varias razones, las cuales queremos considerar en detalle. Las razones las podemos enumerar como sigue:

  1. La ley fue dada con carácter de "dispensación" (para servir por un tiempo)
  2. La ley fue dada como una "ley nacional" en sus demandas.
  3. La ley fue dada como algo "ejemplarizador" en su propósito.
  4. La ley fue dada como "demostración" en su aplicación
  5. La ley fue dada como algo "final en su condenación.

Veamos en detalle sobre cada uno de estos puntos.

La pregunta era: ¿de qué sirve la ley? Esta es una pregunta importante, ya que si la ley no puede salvar, no puede justificar, no puede santificar, no nos puede guardar en salvación, entonces, ¿qué hay de bueno en ella? 

Primero: Tuvo un carácter dispensacional (provisional). Por 2.500 años el hombre vivió sin ley, no había ley. La ley fue dada a Moisés en el Sinaí y fue cumplida por Cristo en el Calvario.

Segundo: La ley tenía un carácter nacional (fue dada para Israel), es decir que fue dada específicamente y particularmente para una nación. Ahora no mal entiendan. No decimos que la ley no es para nosotros sino que no nos fue dada a nosotros. Para que estemos seguros, la ley contiene la expresión eterna de la voluntad de Dios. Es la expresión perfecta de la santidad de Dios, eternamente verdadera. Pero la ley fue dada como un ejemplo a Israel como nación, como veremos más adelante. Para probar su carácter nacional veamos al inicio de la proclamación de la ley (Éxodo 20:1,2) que dice: "yo soy tu Dios que te saqué de la tierra de Egipto de casa de siervos". Esas palabras son dirigidas a la nación de Israel; podríamos aplicarlas a nosotros como saliendo de "Egipto de casa de siervos". Esa puede ser una aplicación legítima desde el punto de vista espiritual, pero en su interpretación histórica y real la ley fue dada a la nación de Israel. La razón de esto la analizaremos más adelante. Este carácter nacional de la ley queda claro en el pasaje de Romanos 2:14 (no había ley para los gentiles). Al describir las naciones gentiles quienes han violado la ley de la conciencia, Pablo establece esto (Romanos 3:19).

 Tercero: La Ley fue dada como un ejemplo. Este verso 19 nos dice que la ley fue dada como un ejemplo a todo el mundo. La ley se dio para probarla con una nación de manera que "toda boca se calle" de los que reclaman que la ley puede traer salvación. Pablo dice que la ley fue dada a Israel como una prueba de forma que todo el mundo (incluyendo Israel) sean encontrados culpables delante de Dios. Dios probó a una nación que tuvo ventajas que ninguna otra nación jamás ha gozado y el fracaso de ese pueblo especial muestra que es innecesario hacer otros intentos en otras naciones menos favorecidas. No hace falta mas pruebas; por más de 1500 años Israel vivió bajo esta ley, bajo las mas favorables condiciones, y aun así después de más de quince siglos ni un solo israelita pudo salvarse por medio de la ley. La ley no pudo cambiar el corazón humano, por eso preguntamos: ¿qué hubo de malo en la ley? Que llegó a su final y no pudo salvar ni siquiera a uno? La respuesta es que nada malo hubo en la ley. Era el corazón humano lo que andaba mal. Por la experiencia de Israel Dios mostró que la salvación del hombre no se logra por medio de la ley. Al contrario, se probó la infinita perfección de la ley ya que el hombre imperfecto no la pudo satisfacer. Queda pues claro que ya que Israel no pudo cumplir la ley de Dios, mucho menos podrían otros, ya que Dios le dio toda clase de privilegios a ese pueblo.

Lo sacó de la esclavitud, les dio una tierra prometida, se les reveló de muchas maneras, les dio un sacerdocio santo, les envió todos sus profetas y aun así con todas esas ventajas fallaron.

Lea Romanos 3:19, 20. La experiencia de Israel fue dada para demostrar lo imposible que es lograr la salvación por guardar la ley. La ley fue dada a Israel para que toda boca se calle. La boca de aquellos que enseñan que la salvación se da por la ley.

Dios dio la ley a la nación más favorecida del mundo y ellos creyeron que podrían cumplir sus demandas. Así fue como Dios les dio una ley perfecta, santa y buena y luego los plantó en la fértil y prometida tierra de Canaán. Echó fuera a todos sus enemigos, les dio ritos, ceremonias y ordenanzas, les dio sacerdotes y profetas que les enseñaron. Bajo las más ventajosas circunstancias, les dio una ley para cumplirla; y por 1500 años   fracasaron en hacerlo. ¿Tiene Dios que probarlo con otros? ¿Tiene Dios que permitir que tu lo intentes? No, mi amigo.

Cada boca ha sido tapada; todo el mundo ha quedado culpable delante de Dios. Cuando Israel comprobó que la ley no podría salvar ya que ese no era su propósito, Dios envió a su hijo al mundo para que guardara la ley y pagara su condena y sentencia, para que sufriera su condenación y maldición, y ahora ofrece salvación completa por la gracia que es por la fe en Aquel "quien nos ha redimido de la maldición de la ley siendo maldición por nosotros" (Gálatas 3:13) Abandona toda esperanza de salvarte a ti mismo y tírate en los brazos de la misericordia y la gracia de Dios; recibe a Cristo y el te imputará no la condenación de la ley sino su perfecta justificación ( Gálatas 4:4-5)

 

 

El poder de la ley o asesinos de la Gracia.

viernes, 13 de noviembre del 2009 a las 18:24

Lección No. 6

Tema: El poder de la ley

 Está el creyente en Cristo bajo la ley o bajo la gracia?

Esta pregunta la hemos discutido en las lecciones previas. Desde los tiempos de los apóstoles ha habido muchas opiniones y enfoques por distintos grupos; y aunque la Biblia es muy clara al respecto, las mismas opiniones y enfoques persisten hoy día.

En general, podemos clasificar los errores en torno al enfoque de la ley y de la gracia bajo tres encabezamientos. Hay tres interpretaciones erradas defendidas por tres escuelas de pensamientos: 

  • La primera de ella es el ”legalismo”.

Esta interpretación enseña que somos salvos por nuestras obras al guardar la ley, y particularmente, observando los diez mandamientos. Este error estaba ya presente aún antes de la iglesia apostólica y el Espíritu Santo inspiró a Pablo a escribir una epístola completa (Romanos) para refutar este tremendo y destructivo error. El argumento completo de Romanos es simplemente esto: Somos salvos por gracia totalmente sin las obras de la ley. Véase Romanos 3:28.

  •  La segunda se llama “antinomianismo

Esta es lo opuesto al legalismo. La palabra antinomianismo es una compuesta de anti (que significa contra) y nomos que significa (ley). Este enseña que ya que somos salvos por gracia no hace ninguna diferencia como un cristiano viva o se comporte, lo cual también es un error. De nuevo el Espíritu Santo ha dedicado un libro completo para refutar este error, la epístola de Santiago, en el cual el Señor aclara el hecho de que si bien es cierto que estamos libres de la ley por la obra de Cristo, no por esto quedamos sin ley, sino que estamos bajo la ley de la nueva vida, la ley de la libertad. Esta es la ley del amor y de la gratitud en respuesta a nuestra salvación. Esta ley nos enseña que aunque nuestras obras no tienen que ver con nuestra salvación, las obras de la nueva criatura son los frutos de nuestra salvación (Santiago 2:24).
Tomado esto superficialmente podría parecernos una contradicción a lo dicho por Pablo (véase Romanos 3:20). Cómo podemos reconciliar la enseñanza de Pablo “justificados por gracia sin las obras de la ley” y la de Santiago: “justificados por las obras?” se contradicen ellos?

Para entender esta pregunta debemos hacernos dos preguntas: Primero: A quien le habla el escritor? Y segundo: de qué esta hablando? Apliquémosle esas preguntas a la enseñanza de ambos.

En Romanos, Pablo nos está diciendo como un pecador se justifica ante Dios y esto se logra por fe únicamente. La frase clave es “delante de él (Dios)” Cómo puede un pecador ser salvo y justificado delante de Dios? No hay otra manera que por medio de la fe.

Ahora bien, Santiago lo que discute es cómo el creyente ya plenamente justificado delante de Dios, se justifica a sí mismo delante de los hombres?. La respuesta es: por las obras. Dios mira la fe del pecador arrepentido y lo declara justo; pero el hombre (“Quien solo ve lo que esta delante de sus ojos”), no alcanza a ver lo que hay en el interior de otra persona, y solamente puede juzgar a base de lo que ve en las acciones de esa persona. Aclaro: somos justificados delante de Dios por fe; y somos justificados delante de los hombres por nuestras obras. La fe es la raíz y las obras son los frutos. Compare Romanos 4:3 con Santiago 2:21. Saque la relación de este ejemplo: Dios justificó a Abraham cuando creyó; Abraham mostró su fe ante los hombres cuando ofreció a Isaac como sacrificio. Esta es la respuesta al error del antinomianismo que es tan serio y dañino como el legalismo.

  •   El tercero  es el “galacianismo”

Se le llama así por ser el que prevalecía en las iglesias de Galacia en tiempos de Pablo. Este enseña que tenemos que mantener nuestra salvación obedeciendo perfectamente la ley. En otras palabras, salvados por gracia pero mantenidos salvos por las obras. Este también es un engaño de Satanás, ya que habiendo sido liberados de la ley se nos vuelve a colocar bajo esclavitud para poder alcanzar finalmente la salvación. El resultado es que al fin y al cabo nuestra salvación depende de nuestras obras, lo que es una negación total de la salvación por gracia. Para refutar y desenmascarar este maligno error, el Espíritu Santo llevó al apóstol Pablo a escribir su epístola a los Gálatas. Los Gálatas habían creído la enseñanza de Pablo sobre la salvación por gracia sola, pero vinieron falsos maestros que decían que había que mantener la salvación mediante la obediencia de la ley. Véase Gálatas 3:1,3. Cómo? Pregunta Pablo, Creen ustedes que Dios les salvará por su gracia para luego condicionar su hermoso regalo a nuestras obras? Y para aclarar lo torpe y necio de este razonamiento, dice: Gálatas 3:10 Aquellos de ustedes que se imaginan que pueden guardar o asegurar por ustedes mismo su salvación a base de una buena conducta o la observancia de la ley, podrían complacerme leyendo nuevamente y despacio ese versículo 10 “maldito todo aquel que depende de las obras de la ley”. Yo con Pablo te digo: Serás tan insensato habiendo comenzado por la gracia querer salvarte ahora por las obras?

 

La verdad de la gracia:

Habiendo presentado los tres errores que han plagado a la iglesia desde los tiempos apostólicos, volvamos los ojos a la gloriosa verdad de nuestra liberación de la maldición de la ley desde su principio hasta el final.

Cada vez que predicamos que somos alcanzados y guardados en salvación solamente por gracia, somos acusados de enseñar una doctrina peligrosa. Nos acusan de que enseñamos que tenemos licencia para pecar abiertamente; pero esa acusación no es nada nueva ya que Pablo enfrentó la misma acusación. Después que declara la salvación por gracia en Romanos 3:31. Cuando nosotros afirmamos que ningún ser humano puede guardar la ley de Dios perfectamente, estamos por eso degradando la ley? Anulamos nosotros la ley? La debilitamos o la acusamos de alguna imperfección? Es humillar la ley cuando decimos que es tan santa, pura y perfecta que ningún hombre imperfecto o impío puede cumplirla? Dios nos libre dice Pablo, todo lo opuesto a la verdad, antes bien, “establecemos la ley”. Al decir estas cosas no hacemos nada más que reconocer la perfección, santidad y grandeza de sus demandas, que están fuera del alcance del hombre pecador. Porque es santa, el pecador no puede cumplirla; porque es perfecta, el hombre imperfecto no puede hacer otra cosa que condenar y castigar al injusto pecador. Si!, declara Pablo, establecemos la ley, reconocemos su grandeza y profundidad. Guardados por gracia. Pablo prefirió confiar su salvación a la gracia de Dios en lugar de sus obras. El sabía que era declarado y mantenido salvo por esa gracia solamente. Vea 2Timoteo 1:12 y Filipenses 1:6. Pablo dice que es todo por gracia de principio a fin, y si no fuera así entonces dejaría de ser por gracia. Antes de terminar esta lección debemos contestar una pregunta que sin duda habrá de surgir: Estamos entonces sin ninguna obligación de guardar la ley de Dios? ¡Oh no! La ley aún condena al pecado y al pecador. Pero el ahora vive bajo una nueva ley: La ley de la libertad y el amor.

Para estar más seguro, debemos admitir que el creyente quisiera guardar también la ley de Dios pero su motivación es otra. El creyente ya no quiere guardar la ley para ganar su salvación o escapar de sus juicios, sino para agradar a Dios movido por su gratitud hacia ese Dios que lo salvó inmerecidamente. Ahora la ley del amor toma el lugar de la ley del pecado y de la muerte.

Quisiera terminar con un ejemplo para ilustrar todo esto: Tenemos delante de nosotros una aguja que reposa tranquilamente sobre un platillo de cristal en el escritorio; la aguja permanece inmóvil allí atraída al fondo del platillo por una ley que conocemos como la ley de gravedad (una fuerza que la hala desde abajo). Mientras esa ley de gravedad actúe por sí sola o por su cuenta, mantendría la aguja sobre el platillo. Pero sucede que ahora yo tomo un imán y lo pongo encima de la aguja y venzo la ley de gravedad por medio de una fuerza superior: El empuje del magnetismo desde arriba. La gravedad ( o fuerza que hala desde abajo) no ha dejado de ser ni de funcionar, es tan poderosa como siempre ha sido. Así también cuando nosotros somos hechos salvos no deshonramos la ley cuando decimos que no estamos bajo su poder, jamás pero que estamos ahora bajo la más alta ley del amor. Ahora el creyente busca agradar a Dios por amor y no por miedo a la condenación. Un verso debe remachar esto para siempre: Romanos 13:9,10. Si amamos a Dios tratamos de obedecerle. Si amamos a nuestro vecino tratamos de no hacerle mal. Mientras más amor menos ley; a menor amor, mayor necesidad de ley. Qué te motiva para obedecer a Dios? El temor al castigo, a persecución o temor a perder tu salvación? O es en cambio porque “El perfecto amor echa a un lado el temor”, y ahora tu motivo es la gratitud y el amor por esta salvación tan grande? Pregúntate a ti mismo: Porqué quiero vivir una vida que agrade a Dios? Es por temor o es por amor?

¿cómo ser liberado de la ley?

viernes, 13 de noviembre del 2009 a las 18:18

Lección No. 5

Tema: Liberación de la ley

Hace ya casi 3.500 años desde que Dios le dio a Israel las dos tablas de la ley en el monte Sinaí, la expresión perfecta de la voluntad de Dios les fue dada y el hombre pecador no pudo jamás cumplirla. Unos 1.600 años después de Dios haberle dado a Israel esta ley, no hubo un simple individuo que pudiera proclamar completa obediencia a esta ley. Esto constituyó a todos los hombres en violadores de la ley ya que una simple violación los condenaba bajo su maldición. Léase Gálatas 3:10. 

Este verso universal e individualmente condena a cada hombre, porque las demandas de esta ley están totalmente fuera del alcance del mejor ser humano que haya vivido jamás. Es imposible que un hombre nacido con un corazón depravado pueda complacer a Dios por medio de una obediencia perfecta a su santa ley. Una y otra vez la Biblia especifica que "ninguna carne será justificada por las obras de la ley". Véase Gálatas 3:21,22. Es necesario aclarar lo siguiente: Si fuese posible que un pecador se pudiera presentar de manera aceptable ante la presencia de Dios por medio de una vida de perfecta obediencia a la ley, no hubiese habido necesidad ni ocasión para la gracia y misericordia de Dios. Hubiese hecho la muerte de Cristo Jesús totalmente innecesaria (Gálatas 2:21). Si hubiese sido posible para el hombre lograr justificación como resultado de guardar la ley, Dios habría cometido un error colosal al enviar (sin necesidad) a su hijo a morir en la cruz: "si la justicia fuese por la ley, entonces en vano murió Cristo".

Por lo tanto si la ley no puede justificar, santificar o satisfacer, porqué ha dado una ley, la cual El sabía que ningún hombre podría guardar?. No es denigrante a la ley que digamos que no puede salvar al pecador? Que es lo malo que hay en la ley para que no pueda ayudar al pecador a obtener su salvación?, no hay nada malo en la ley. El problema esta en el pecador. Romanos 7:12. La ley demanda perfección y santidad. La ley es santa pero el mundo pecador no la puede cumplir. La ley es justa por eso condena al injusto pecador. La ley es buena, por eso condena al malo e impío corazón del hombre. La ley fue dada para que revelase la maldad del pecado y no para capacitar al hombre para libertarse del pecado.

La ley nos hace ver el pecado, pero no nos puede lavar del pecado. La ley hace contigo lo que el espejo, te muestra si estas sucio, despeinado, manchado. Antes de la ley el hombre no podía ver su condición de maldad ante Dios, por eso los Israelitas se atrevieron a decir: todo lo que Dios dijere haremos. Pobrecitos, no se daban cuenta de su depravación e incapacidad, así que para que se viesen en su triste condición Dios les da la ley, para que así entendiesen cuan lejos se habían apartado de Dios. Así que la ley en lugar de enseñarles cuan buenos eran o cuan buenos podrían ser por su obediencia, lo que hizo fue aumentar la pecaminosidad de su pecado Romanos 7:10.

Pablo encontró que la ley que el diligentemente busco cumplir para ganar su salvación fue en cambio su verdugo quien lo condeno a muerte. Romanos 7:11 entonces es que Pablo se da cuenta del alto requerimiento de la ley y su nivel de perfección Romanos 7:12.

El propósito de la ley fue mostrar la odiosa naturaleza del pecado. La ley no causo el pecado pero reveló su verdadera naturaleza. Romanos 7:13 / 5:20.   Sin el espejo (la ley), el hombre no se vería como estaba; pero eso era todo cuanto el espejo podría hacer, mostrar el sucio, la mancha y la necesidad de limpieza. No puede hacer la limpieza, solo mostrar la suciedad. Para la limpieza hay que dejar el espejo y buscar el jabón y el agua: Cristo. Repetimos y repetimos, el ministerio de la ley no era salvar, sino mostrar la necesidad de salvación. 

Por 1600 años Israel vivió bajo esa ley y durante todo ese tiempo ningún Israelita se salvo por guardarla. Sin excepción, todos los que se salvaron lo hicieron por la gracia de Dios, por medio de la fe, en el sacrificio redentor de Dios.

Cuando Dios dio la ley también dio también las ordenanzas de los sacrificios y del santuario y tanto uno como el otro señalaban al redentor prometido. Si Dios en el monte Sinaí solo hubiese dado sin las provisiones de perdón por medio del santuario y su sacrificio de santuario, ningún solo Israelita se hubiese salvado.

De Sinaí hasta el Calvario: para el creyente que viene a Cristo y abandona todo su esfuerzo por salvarse a sí mismo a través de su buen obrar, Cristo es el fin de la ley. Una perfecta obediencia a la ley de Dios no es ya para el una condición de salvación, sino que su confesión de no poder cumplir la ley y su aceptación de la necesidad de gracia resulta en justificación. Romanos 10:14. Cristo es el fin de la ley para el creyente. No dice que la ley no existe pero para el creyente la ley termina como medio de obtener justicia al obedecerla. El es salvo por gracia. Así que hoy no estamos bajo la ley sino bajo la gracia. El creyente no esta bajo las amenazas ni las sentencias de la ley. Gálatas 2:19. Esta muerto a le ley, libre de la ley, libertado del yugo de la ley. Con la muerte y resurrección de Cristo la dispensación de la ley terminó y cuando Cristo gritó "consumado es" cumplió con todas las demandas de la santa ley y pagó su sentencia; y para los que creemos, la justificación de la ley es imputada y cumplida en nosotros. Ya el creyente no necesita el cuadro del Sinaí y sus tablas para ver la maldad del pecado. Tenemos un mejor cuadro, el que nos presenta el calvario. Durante 1600 años de truenos y amenazas de la ley ningún Israelita alcanzó salvación por medio de ella, sino que al fin violando la misma ley que decía "no matarás", terminaron condenando y clavando en la cruz al único que sí cumplió a perfección las exigencias de la ley, a Jesucristo el Hijo de Dios.

Note bien, después de vivir por 1600 años bajo la ley, terminaron cometiendo el crimen de los crímenes. Ah, mi amigo y hermano, si de veras quieres ver el pecado en toda su depravación, ven conmigo al Calvario; mira al perfecto, al santo Hijo de Dios, sangrante, muriendo en agonía y vergüenza a causa de nuestros pecados. Ese es el cuadro del pecado como es y lo que merece, porque "Él cargó nuestros pecados en la cruz". Si quieres conocer la naturaleza del pecado, ya no necesitas una odiosa ley que te condena sino que lo conoces por medio del mensaje del Calvario. Nunca podrás arrepentirte de tus pecados a menos que observes lo que el pecado le hizo al Salvador en la cruz.  

Yo nací y me crié en una iglesia donde se hablaba de la ley. Cada semana esto era un requerimiento y sólo me hablaban de condenación y juicio, y nunca lograron cambiar mi corazón. Un día, sin embargo, me encontré frente a frente ante el Calvario y ante la Gracia de Dios, y en un minuto, en una mirada a El, mi duro corazón se derritió. Ese corazón que por casi 40 años permaneció endurecido ante las amenazas y juicios de la ley. Un momento frente al Calvario hizo lo que los truenos y relámpagos de la ley nunca lograron. Abandona ahora mismo todos tus esfuerzos y confiésate un pecador culpable que ha violado la ley y no ha podido cumplirla; y tórnate al Jesucristo del Calvario en busca de gracia y misericordia, y encontrarás salvación.

La idolatría moderna en la iglesia actual.

viernes, 13 de noviembre del 2009 a las 18:03

 

Por:  Erika Charles

1 Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como 
a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido…
22 Profesando ser sabios, se hicieron necios,
23 y cambiaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles.
24 Por lo cual también Dios los entregó a la inmundicia, en las concupiscencias de sus corazones, de modo que deshonraron entre sí sus propios cuerpos,
25 ya que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que al Creador, el cual es bendito por los siglos. Amén.
Romanos 1:21-25

Cuando se habla de idolatría, inmediatamente pensamos en la iglesia católica; en sus templos llenos de esculturas, de imágenes fabricadas con diversos materiales y sus respectivas procesiones en las calles o dentro de sus lugares de culto. Al analizar la situación espiritual en la que los practicantes de dicha religión se encuentran nos llegamos a sentir amados por Dios nuestro Padre, que nos haya liberados -de la forma que haya sido- de la práctica más abominable ante Él, la IDOLATRÍA.

De cierto, quienes nos consideramos cristianos, tenemos muy claro el tema y no nos resulta difícil predicarles a nuestros compañeros católicos lo que piensa Dios sobre la adoración a la cruz o a la Virgen María pasando por todo el santoral católico. Nos sentimos tan ajenos a esta abominable práctica que pareciera que Satanás, el enemigo de Dios, ha perdido en nosotros una arma eficaz para desviarnos de nuestro Creador. Arma que pareciera que solo aprovecha en el romanismo. Pero la realidad es otra.

Las escrituras dan cuenta de un hecho ocurrido después de que Israel fue libertado de la esclavitud en Egipto, mismo que nos puede servir mucho para ilustrar lo que plantearemos aquí para evitar que caigamos en el mismo error y si estamos en él, alejarnos.

 

Es un hecho comprobable que la idolatría es un pecado que no ha sido erradicado del pueblo de Dios a pesar del tiempo.

Moisés subió al monte tal como Jehová le había indicado (Exodo 32). El pueblo, observando que tardaba mucho en regresar se acercó a Aarón -quien se había quedado de responsable- para que les hiciera dioses que fueran delante de ellos. Algo sumamente claro es que Israel pedía algo que traía desde antes. Algo que había estado observando durante cuatrocientos años en Egipto, una de las naciones más poderosas de la antigüedad que destacó por su politeísmo e idolatría. Después de tantos años, pareciera que Israel quería ser como Egipto o al menos mucho de esa cultura y costumbre los había influenciado, ya que los hebreos no tuvieron ley en el tiempo que permanecieron en Egipto.

Parece que hoy la misma historia se repite aunque de manera velada. Lamentablemente, algunas Iglesias en estos tiempos han puesto en práctica lo que hizo Israel en el desierto y algunos líderes religiosos hacen lo que hizo Aarón con tal de tener contentas a sus ovejas, cuidando también que con ellas no se vayan los diezmos y las ofrendas. Además de conservar el número de feligreses que alimenta su ego cuando se habla de iglesias exitosas y en franco crecimiento. Hoy en día, las mega-iglesias parecen ser sinónimo de respeto y admiración a los ojos de propios y extraños.

De la misma forma, algunos que tienen por tardanza la venida de Cristo, desesperan por crear “nuevas cosas” dentro de las Iglesias, en forma de nuevos y singulares movimientos. Organizan reuniones espectaculares, rimbombantes, estruendosas y sumamente atractivas con el fin de atraer a las masas. Olvidan para su conveniencia que la palabra de Dios no cambia, que es inflexible y eterna; y llegan a poner por ley la suya propia.

El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán
Mateo 24:35

Muchos líderes, llámense pastores, obispos o “apóstoles”, modifican sus liturgias y enseñanzas con la finalidad de complacer a sus feligreses y no en función de agradar a Dios o de hacer las cosas como El las desea. Establecen entonces una doctrina “al gusto del cliente”. Cuando ya no les basta Dios; o cuando Jesús ya no les llena, consciente o inconscientemente desean ser como “los otros pueblos” que tienen un caudillo, un líder, un ungido, un guía, una súper estrella. Esto nos remite a Israel cuando no les bastaba un Rey en el cielo, querían un rey como los otros pueblos

…y le dijeron: He aquí tú has envejecido, y tus hijos no andan en tus caminos; por tanto, constitúyenos ahora un rey que nos juzgue, como tienen todas las naciones.
1a de Samuel 8:5

Los egipcios tenían un faraón, los griegos un rey, un monarca aparte de sus dioses. ¿Por qué ellos no podían tener un soberano como todos?

Al igual que Israel en el desierto, algunas Iglesias cristianas quieren tener lo que otras tienen o tuvieron en el pasado. La idea sola de una monarquía es exquisita para algunas congregaciones, así como la “bendición” de sentirse privilegiados por tener un “enviado del cielo”, una corte real, un ser tocado por la “unción”.

Pareciera delirante en el mundo cristiano actual pero no lo es. El ser humano desde siempre se ha inclinado por las monarquías, por los conceptos de “sangre azul”, por los artistas, los ricos, los famosos, los héroes modernos y aquellos que tienen el “derecho divino de gobernar”. En su natural necesidad de sentirse correctamente guiados, este tipo de personas sólo confían en un gobierno supuestamente divino. De hecho, éste es el origen de las antiguas monarquías de las cuales algunas perduran hasta nuestros días, mientras las naciones son felices pagándoles una vida de lujos a sus reyes con tal de sentirse únicas entre el mundo. Lo mismo sucede en muchas iglesias.

Cuando los pastores sensatos, como fieles atalayas denuncian la falsedad de estas prácticas e insanos deseos que llevan indefectiblemente a la ira de Dios, las congregaciones molestas se olvidan de la sana Palabra y la hacen a un lado flagrantemente. Tachando a quienes tienen tal “atrevimento” de “legalistas”, “hipócritas”, “fariseos” y demás descalificaciones con tal de defender a sus héroes, sus mega estrellas, soberanos, iluminados o ungidos. Logrando alimentar el ego y la vanidad de tales líderes fraudulentos, quienes sucumben a estas imposiciones populares, cayendo entonces como Aarón, en el pecado de desviar al pueblo del camino que es de Dios.

Israel quería ser como los pueblos de los cuales Dios lo estaba librando. Querían “dioses”, dioses que se vieran, que se palparan. Dioses alrededor de los cuales se pudiera danzar, ofrecer ofrendas y holocaustos. Aarón entonces les dijo:

Apartad los zarcillos de oro que están en las orejas de vuestras mujeres, de vuestros hijos y de vuestras hijas, y traédmelos
Exodo 32:2

Notemos de dónde sale el ídolo. Al ídolo lo formó el mismo pueblo. Cada uno dio algo de sí mismo, de lo que traía, de su pertenencia. Un ídolo es producto del mismo pueblo, de sus valores, de las cosas valiosas que posee, de sus sueños; y queda tal como lo quiere. De aquí el poder del sobre quien lo forja, porque es parte del mismo creador. Así, la forma final es producto del gusto del pueblo. Un ídolo no se hacen de la noche a la mañana; lleva tiempo forjarlo, darle forma y que quede al gusto de quien lo pide; de quien lo necesita.

Y él los tomó (los objetos de oro) de las manos de ellos y le dio forma con buril e hizo de ellos un BECERRO de fundición. Entonces dijeron, Israel, éstos son los dioses que te sacaron de la tierra de Egipto
Exodo 32:4

Ahí estaba el becerro de oro. Por encima del nivel del pueblo que le atribuyó el milagro de la libertad que ahora gozaban. La plaga de las ranas, el granizo, el agua en sangre, el mar en dos, etc. Todo se lo atribuyeron al becerro de oro. “Estos son los dioses que te sacaron de egipto”.

Algunas Iglesias tienden a hacer lo mismo actualmente, a pesar de considerarse cristianas. Cuando alguno se siente “bendecido” por la predicación de alguien que tiene un don, no tarda en agradecer al tal. Va y se vuelve su admirador, su fan. Cuando algún hombre o mujer, pastor o pastora es admirado, reverenciado u honrado por los beneficios de los cuales es un simple mediador, se vuelve un becerro de oro. Entonces, los miembros torpemente comienzan a ver lo que no es y a darles honra por bendiciones que no proceden siquiera del don mismo, sino de Dios. Surgen expresiones como éstas: “Por este apóstol tengo la salvación”, “por él tengo lo que tengo y soy lo que soy”, “él nos toca con su don”, “ella nos llena del espíritu santo”, “que hermoso es Su ministerio”, “él tiene la unción”, “él es el ungido”.

Cuando así hacen, no hay duda que están haciendo de él o de ella un becerro de oro, y le están dando la Gloria que sólo le pertenece a Dios, atribuyéndoles milagros, poderes y bendiciones que es claro que les llegan, no por hombre o mujer alguno, sino por la Gracia que es en Cristo nuestro Salvador.

Instantáneamente olvidan a nuestro Redentor, su sacrificio en la cruz, su sangre y su inmenso amor expiatorio volviéndose idólatras. Es aquí cuando, como dice Pablo, cambian la Gloria de Dios incorruptible, en imagen de hombre corruptible (Romanos 1:23) y se vuelven “admiradores de hombres”. Si hay algo que Dios aborrece, es precisamente eso, que cambiemos SU gloria. No es entonces fortuito que este sea el primer mandamiento y el único castigado hasta la cuarta generación. ¿Cómo pudo Israel atribuirle a una estatua, a un pedazo de metal hecho con las manos, el poder glorioso que los libertó de manera tan maravillosa del poder de Faraón?. Cuando se cae en la idolatría, los otros sentidos espirituales se ven anulados por el sentir que provoca el fabricarse un ídolo y la alegría diabólica efímera que esto produce.

Aarón vio que eran millones, eso le hizo condescender con los hebreos. Muchos líderes cristianos llámense pastores o apóstoles cambian sus posturas originales de servir a Dios como Él desea, por las ganancias tanto económicas como de reconocimiento que se obtienen al darle “al cliente lo que pida”. Estos modernos becerros de oro, contrario a lo que un verdadero servidor de Dios busca, no nos buscan a nosotros, buscan lo nuestro. De ahí que eviten confrontar al pecador con su pecado, que se vuelvan permisivos con el adulterio, la fornicación y la homosexualidad; lo cual incluye claro, a los mismos ministros.

Un becerro de oro puede ser cualquier líder de una iglesia. Puede ser un predicador, un “ungido”, quizá también un cantante de moda cristiano o algún grupo evangélico en particular a los cuales la iglesia hace objeto de su veneración u honra excesiva. La honra y la adoración están separadas por una línea muy fina, de tal suerte que sin percatarnos podríamos pasar de un lado a otro creyendo estar haciendo lo correcto delante de Dios.

Ahí estaba el becerro de oro; Aarón mismo cuando vio el júbilo del pueblo se sintió invadido por la alegría de los festejantes. Pareciera que por el éxtasis logrado, por lo apoteósico de la reunión en torno al becerro y la multitud enardecida, él mismo se convenciera de que la imagen de ese animal que él forjó con sus manos, era el autor de la liberación del pueblo. Aarón había cambiado el curso de la adoración en esos momentos.

La historia parece repetirse

Allí están los becerros de oro en medio de la multitud, regodeándose, contentos, felices, observando la admiración del pueblo, oyendo las alabanzas a su nombre, sintiéndose el origen de la felicidad del pueblo. Hartándose de vanidad, hinchándose de soberbia, exactamente como Nabucodonosor al ver su imperio:

¿No es ésta la gran Babilonia que yo edifiqué para casa real con la fuerza de mi poder, y para gloria de mi majestad?
Daniel 4:30.

Los becerros de oro, son carismáticos, les encantan las fotografías, las entrevistas, los anuncios espectaculares, los premios, los diplomas. Les encanta que su entrada a los centros de reunión sea espectacular. Les gusta saludar, sonreir, con actos y poses que ensayan. Gustan de cuidar su apariencia, son metrosexuales. Tienen poses bondadosas y fingen un amor que están lejos de sentir, ampliamente demostrado por la contradicción de sus obras más que por sus palabras. Tratan de verse poco entre la iglesia para causar furor cuando los ven. Igual que cualquier artista o estrella de la farándula. Generan acciones altruistas y humanitarias con tal de que se les vea su “calidad humana”, contrario al espíritu evangélico de que “no sepa tu derecha lo que hace tu izquierda”. Oran en público y aceptan ser lo que la gente que les rinde pleitesía dice que son. “Sí hermanos, el Señor me ha enviado, sí, hacen bien en confiar en mí”, “yo oraré por ustedes”, “¡gracias!, este es Mi ministerio” “esta es Mi visión”, “yo tengo la unción”.

Los idólatras modernos cantan a sus ídolos en los templos aunque no estén presentes, dándole gracias por los favores recibidos como si fuera Dios. Todo lo saben (son omniscientes) todo lo pueden (omnipotentes) y están en todo lugar en el “espíritu” (son omnipresentes). Con el tiempo el mismo pueblo le da atributos divinos y él ó ella, los recibe con gusto.

De esta forma, este tipo de iglesias se vuelven como Israel; quizo un dios, y se les dio un dios. Quisieron un rey, y tuvieron su rey. El becerro de oro siempre será lo que el pueblo quiere que sea: Dios, Rey, Padre o Cristo.

Dijeron entonces los hebreos, “mañana será fiesta para Jehová”
¿Para Jehová?. Las Iglesias con becerros de oro creen sinceramente que cuando le ofrecen alabanzas y reconocimientos a sus becerros lo están haciendo directa o indirectamente a Jehová. La palabra “fiesta” en hebreo significa divertirse, pasarla bien. Eso es lo que se hace cuando hay un ídolo. Pasarla bien y divertirse, olvidando lo principal de las reuniones cristianas que es alabar a Dios y escuchar Su Palabra. Pero no solo eso; cuando se ha transgredido la línea, se cometen actos vergonzosos en honor del ídolo. De hecho, la palabra en hebreo que se utilizó para describir el regocijo de Israel aquella vez, significa ‘carcajadas’, ‘desenfreno sexual’. Se entiende entonces que el pueblo cometió actos de inmoralidad sexual, lujuria y deseos de la carne a la salud del becerro.

Actualmente se comenten estas mismas faltas que ni aún entre los gentiles se nombran. A eso es a lo que se llega finalmente cuando se crea en las Iglesias un becerro de oro. Siempre en la cúspide de la adoración a los becerros, no tardan en aparecer muestras, noticias, rumores de índole sexual. Porque todo ídolo moderno, todo becerro dorado siempre halla quien satisfaga sus deseos y no sólo eso, sino que como cualquier artista acepta los favores sexuales que los mismos admiradores o fans le ofrecen, en este caso los mismos fieles de las Iglesias donde son adorados. Haciendo de los actos sexuales rituales y partes del culto mismo. Al cual sólo tienen acceso familiares, fieles incondicionales y gente de probada confianza; mientras la demás feligresía tiene un alto concepto de su becerro porque no ve las dos caras de la moneda.

Estas iglesias llegan a un grado tal de idolatría y fanatismo, que toda prueba que vaya en contra del alto concepto que tienen de su “ungido” es inmediatamente descalificada como apócrifa, como producto de envidia o como ataque satánico. A todo lo hablado y escrito dirá que es “calumnia” y a todo lo visual tachará de “fotomontaje”, a lo audible “editado” y a todo lo bíblico “manipulado”. Nada que desacredite su becerro será cierto. El ídolo es incapaz de cometer tales cosas, él es santo, único, no peca, es perfecto.

Hoy hay muchos que se jactan de hacer “las cosas con excelencia”. “Somos los mejores, hacemos las cosas con perfección para la Gloria de Dios”. Hay que saber notar cuándo realmente se hacen las cosas a la Gloria de Dios y cuándo se realizan a la gloria de los becerros de oro. En tiempos de necesidad ha habido Iglesias que envían ayuda humanitaria a miembros de su propia fe o a otros, pero no a nombre de Cristo o de Dios, ni siquiera a nombre de la Iglesia que es quien lo envía, que es producto de su esfuerzo. Lo envían a nombre de sus becerros, de sus ídolos. Para las Iglesias con ídolos lo más importante es el nombre de sus líderes, de sus guías, su fama y su nombre. Justifican esto predicando que Cristo habita en ellos y al predicarlos se predica a Cristo. Los becerros se vuelven representantes de las iglesias, su orgullo y su imagen corporativa. Les rinden pleitesía y los registran con derechos reservados. Se comercia con su fotografía, con sus presentaciones, lo vemos en llaveros, en cds, películas, souvenirs. A estas alturas el ídolo se vuelve una fuente magnífica de ingresos.

Más tarde, (continuando con el relato bíblico) Moisés llega al campamento. Josué cree que es ruido de batalla lo que se oye, pero Moisés lo corrije al llegar y ver a Israel danzando alrededor de la ignominiosa estatua. La palabra hebrea que expresa ‘danza’, significa ‘dar vueltas en derredor’. Los hebreos danzaban alrededor del becerro frenéticamente. Moisés, lleno de celo rompe las tablas que tenía en sus manos, escritas por el dedo de Dios. Un celo como dijo el apóstol Pablo,

…los celo con el celo de Dios, pero me temo, que como la serpiente engañó a Eva, vuestros sentidos sean de alguna manera, extraviados de la sincera fidelidad a Cristo
2a de Corintios 11:13

En estas iglesias hay gente sincera que no sabe que realmente no está adorando a Dios, no sabe que en realidad lo está ofendiendo. Sin embargo, dicha sinceridad no es suficiente para hacerles fieles a Jesucristo.

Los adoradores falsos. Los que adoran a un becerro de oro son sumamente celosos de su ídolo. Si la gente se burla de Cristo, si tiene por inmunda Su sangre y su sacrificio, no les causa ningún problema. ¡Pero no hables en contra de su becerro porque dan la vida por ellos!. Aquí cabe aclarar que no es un celo como el que sintió Pablo por la Iglesia; No. Es un celo carnal y diabólico. Los becerristas tienden a ser intolerantes con aquellos que no comulgan con su fanatismo y llegan a ser violentos si se sienten agredidos en la fe que ponen en sus ídolos. Se vuelven INTOCABLES y peligrosos.

Así hay muchos falsos predicadores en el mundo, en la tv, en la radio. Pastores, apóstoles, obispos, cantantes cristianos y predicadores. Que llenan gigantescos estadios y enormes auditorios. Todos buscando el amor, el dinero de sus pueblos, de la gente a la que maravillan con sus dones y su “ungimiento”. Verdaderos ídolos productores de oro como el de Aarón. Mismo que Moisés tomó; -debió haberse ayudado de alguien, porque pesaba mucho- y lo fundió. Lo hizo polvo. Eso son los ídolos al fin, sean estos de materia o humanos… polvo. Por eso Moisés lo hizo polvo, para que Israel viera que no son nada y que a eso regresan los ídolos.

Por eso dice la Escritura “maldito el hombre que confía en el hombre” además de “porque somos polvo”. Eso de que no está mal confiar en un hombre “enviado” o “ungido” es un texto revuelto de aquellos que buscan justificar la fe en un hombre.

Dios es un Dios celoso. No admite rivalidad.

Hubo un día que los Israelitas torpemente perdieron el Arca del Pacto. Los filisteos la capturaron y la llevaron al templo de Dagón su dios. A la mañana siguiente, la estatua de Dagón estaba postrada delante del Arca de Jehová; los filisteos lo pusieron de nueva cuenta en su lugar, pero al día siguiente el cuadro que vieron los llenó de temor: postrada de nueva cuenta la estatua delante del Arca, pero ahora el puro tronco, con las manos y la cabeza cortada. (1a de Samuel 5:4). Dios no admite competencia ni rivalidad. Es único. Ese es el final de los ídolos con alma humana.

Cuando las cabezas de los becerros comienzan a caer. Muchos hay que se pierden y arrastran en su caída. Todos los que confiaron plenamente en ellos como si fueran Dios y llegan a tener plena conciencia de la realidad. Lloran amargamente, se deprimen por la gran decepción que sienten al descubrir lo vano de sus becerros. Peor aún; se alejan de Cristo culpándole de haber jugado con su fe como si Él se solazara en el extravío que los mismos idólatras buscan y forjan a voluntad. Si los que no conocen a Dios son juzgados por su conciencia en cuanto a la idolatría, ¿cuánto más somos culpables aquellos que teniendo conocimiento caemos en el mismo error? Romanos 1:20.

Cuando se tiene conocimiento, cada quien es responsable por lo que hace en el camino de Dios a pesar de que recibamos la palabra por cualquiera de los pastores o líderes religiosos. Y también a pesar de que haya alguien que creamos que puede intecercer por nosotros. Sobre todo en lo que se refiere a la gravedad de la IDOLATRIA. Nada nos salva de ello ante el juicio justo y divino. Nada puede justificarnos. La idolatría ya no tiene la cara que tuvo en Israel en aquellos tiempos y no nos hace falta regresar o afiliarnos a la iglesia católica para pecar en ella. La idolatría tiene un camuflaje casi perfecto, que de no tener a Dios en nuestra conciencia nos hacemos fácil presa; al grado de que podemos llegar a practicarla creyendo que le estamos dando la Gloria a Dios. No hace falta la tilma de la guadalupana en nuestros templos para ser idólatras, basta con tener en sumo respeto la figura de un becerro de oro. De ese tipo de prácticas, de esas Iglesias de los ídolos de oro, dice el profeta que debemos salir cuando hayamos comprendido la magnitud del error en que se encuentran o nos encontramos; cuando tengamos plena conciencia de que está en peligro nuestra salvación:

Salid de en medio de ella, pueblo mío, y salvad cada uno su vida del ardor de la ira de Jehová
Jeremías 51:45

…Salid de ella, pueblo mío, para que no seáis partícipes desus pecados, ni recibáis parte de sus plagas.
Apocalípsis 18:4

Dios nos dé entendimiento, fe, y sobre todo… VALOR.

El pecado es transgresión de la Ley.

viernes, 13 de noviembre del 2009 a las 17:42

Lección No. 4

Tema: El pecado: Transgresión de la ley

Está el creyente bajo ley? Esta pregunta era hecha también en los tiempos de Pablo; la Biblia es clara en su respuesta pero aún miles de devotos sinceros, pero equivocados creyentes la formulan. Gálatas 2:16.

Hay otros que enseñan que somos salvos por gracia, pero que después de eso somos mantenidos en salvación por observar la ley. La Biblia dice en Gálatas 3:10.

Pero para esto tendríamos que guardarla a perfección y entonces surge de nuevo la pregunta: Para que sirve la ley? Si no mantiene a salvo al pecador, si no puede hacer mejor al pecador, aunque si lo condena y castiga, entonces, cual es el propósito de la ley? Gal..3:19 "fue añadida a causa de las transgresiones. La ley fue dada para mostrar la naturaleza del pecado (La maldad y carácter) y ella requiere absoluta obediencia, perfecta obediencia; esta obediencia debe ser continua, sin interrupción. Santiago 2:10. La ley es una unidad., así como una cadena consiste de distintos eslabones, pero eso no quita que sea una, solo tiene que romperse uno de los eslabones para que se rompa la cadena. Tiene que ser cumplida toda, porque si no, es como si nada. Debe cumplírsela hoy, mañana y siempre. Cualquier eslabón roto, cualquier falla un día, te condena a perdición total. No importa que la falla contra ella sea por comisión o por omisión, da lo mismo.

Antes de la ley el pecado era pecado, era moralmente malo, pero no era legalmente malo (ya que no había ley). Ejemplo: En el siglo pasado no era ilegal tener esclavos; Aunque era moralmente incorrecto hacerlo. Luego vino la ley de Emancipación de los Esclavos, y entonces además de inmoral, también era una violación a la ley tener esclavos.

Puede que de alguna forma la ley contenga algo al pecado y lo desanime, pero no puede remover el deseo de pecar. La ley puede restringir, pero no quitar el deseo de pecar. El hombre mientras crea que puede escapar el juicio de la ley, la violará tantas veces como pueda, pero nunca cambiará el corazón del hombre para quitarle sus deseos.

Lo que el hombre necesita, es un cambio de corazón. Todo el pecado no es porque la ley sea mala, sino porque el corazón del hombre es malo. Hay algo que la ley no puede hacer, y esto es ayudar la naturaleza del hombre pecador. (Romanos 8:3,4) "porque lo que la ley no pudo hacer". Dice Pablo. Puede que esto sorprenda a muchos que tienen la noción equivocada de que el guardar la ley pueda salvar a alguien. Y es cierto que si apareciese una persona que pudiese guardar la ley totalmente y por siempre, es decir: Sin falta, perfectamente y continuamente toda su vida, esa persona indiscutiblemente podría reclamar su Salvación en base de su perfecta y santa observancia de la ley. Pero esa persona nunca ha existido. Salmos 51:5; 1 Reyes 8:46; Proverbios 21:4;24:9; Salmos 14:2; Salmos 14:3.

Dios dice: Que ningún hombre se salvará por sus buenas obras, ninguno por haber guardado la ley ( no puede)La unica esperanza es la Gracia de Dios.

Para ser salvo deberás primeramente admitir tu propia depravación, y tu completa incapacidad de agradar a Dios por las obras de la ley .. y entonces abandonando toda esperanza de salvarte por ti mismo, deberás rendirte sobre la misericordia y la gracia de Dios.

Decir: "Roca de la eternidad  fuiste abierta para mi" Esta es nuestra única esperanza. Está en abandonar nuestro orgullo y decir: "tal como soy de pecador, sin otra fianza que tu amor Cordero Santo vengo a ti..

Sobre el blog

El blog de Bismarck7

El blog de Bismarck7

Ver ficha del blog en OboLog

Login

Comentarios

Secretos de la peligrosa secta G-12. (moisi)
Si Si .      Iluminados por su palabra ?     qureen  eso ?  como  van a estar  iluminados  yo  ......(29 nov)
Secretos de la peligrosa secta G-12. (moisi)
Sectas  Sectas.  No les parece que son señales de el tiempo del fin del mundo .   yo tambien  tengo ......(29 nov)
Estudio sobre la Falsa visión Celular G-12. (JAIME BARBOZA SALAS)
HOLA    "VERDADPURA"Y Dejate de Estar Escribiendo Herejias Manipulando y Torciendo la Palabra de ......(28 nov)
El falso apóstol cash Luna y su falsa enseñanza II (JAIME BARBOZA SALAS)
HOLA    "VERDADPURA"Y Dejate de Estar Escribiendo Herejias Manipulando y Torciendo la Palabra de ......(28 nov)
No se deje engañar por la apostasía actual. (JAIME BARBOZA SALAS)
   HOLA    "VERDADPURA"Y Dejate de Estar Escribiendo Herejias Manipulando y Torciendo la Palabra de ......(28 nov)

Más comentados

El falso apóstol cash Luna y su falsa enseñanza. (1792)
    Dios les bendiga hermanos son mis mejores deseos que el pueblo de Dios llegue a conocer la ...
El falso apóstol Guillermo Maldonado y sus fábulas. (676)
     Dios les bendiga hermanos que nos leen...oro al señor Jesus en estos ultimos tiempos que le ha ...
Los falsos apóstoles de la prosperidad. (558)
                                      Dios les bendiga amado lector: Gracias por compartir con ...
Claudio Freidzon y su falsa profecía del futuro. (515)
     Buenos días hermanos que el señor pueda bendecir sus vidas,les llene de sabiduría y ...
El falso apóstol cash Luna y su falsa enseñanza II (470)
   Hoy en dia Satanás el Diablo tiene engañado a multitudes de personas  a través del falso ...

Suscripción

Suscríbete al Feed RSS XML

También puedes suscribirte directamente con alguno de los siguientes enlaces:

  • Suscríbete en Bloglines
  • Suscríbete en Google

Enlaces

Periodista santiago camacho
- Biografia del vaticano
Centro Rey
- escatologica
Hmno Rafael Rodríguez Guillen
- Apostasía
Hmno Daniel sapia
- solo Gracia;solo fe.
BolainezInc.Ministre
- Escatologica